INDUSTRIA 4.0 EN LA PYME

Industria 4.0

INDUSTRIA 4.0 EN LA PYME

por Juan José del Campo Gorostidi. Doctor Ingeniero de Minas

Tribuna publicada en CONECTAINDUSTRIA Feb-19

 

Caos y Orden, Riesgo y Oportunidad, Efímero y Perdurable, son algunos de los antónimos que definen el entorno de hoy, en el cual las empresas desarrollan su actividad. Para crear ventaja competitiva en tiempos de incertidumbre, la empresa ha de ser Agil y Flexible, lo que requiere de inversión en talento y tecnologías avanzadas. El concepto de Industria Conectada 4.0 se extiende al conjunto de tecnologías digitales que permiten mejorar la eficiencia operacional de los procesos -OEE-, reducir el tiempo requerido hasta que los productos llegan al mercado -Time to market- y satisfacer las expectativas de los clientes. Una arquitectura compleja reflejada en la imagen.
Cada entorno social, económico y político diseña y despliega su aproximación al nuevo paradigma de la Industria 4.0. No todas las opciones son coincidentes ni tendrán el mismo impacto cultural y económico. El proceso de transformación digital será una travesía procelosa, de la cual surgirán nuevos líderes, modelos de negocio disruptivos y no pocos naufragios.
Europa aborda la digitalización de la industria con un enfoque laberíntico de iniciativas, agentes y acrónimos, resultado de la dispersión inherente a la diversidad de estados que componen la UE28 y a una irrefrenable pulsión regional. Las estadísticas muestran que son las grandes empresas y las del sector TIC y de Telecomunicaciones las que avanzan a mayor velocidad en la implantación de las tecnologías facilitadoras de la Industria 4.0. La Pyme está rezagada, inmersa en sus propios problemas, en muchos casos en actitud expectante, confiando su futuro a la tracción de sus clientes, actitud que comporta un elevado riesgo.
El Digital Innovation Hub de Asturias -iAsturias 4.0 con sede en Gijón- tiene el reto de estimular la participación de la Pyme industrial en la estrategia e implantación de la Industria Conectada. Para sustanciar proyectos de éxito se requieren cuatro requisitos: el compromiso de la propiedad de la empresa, la implicación de la dirección, un enfoque pragmático de los objetivos a conseguir y la competencia de los tecnólogos que implanten las tecnologías facilitadoras.
Digitalizar y Conectar la empresa no consiste en discretizar y mecanizar los procesos de negocio existentes, sino en flexibilizar la organización para dar respuesta ágil a las demandas de hoy y a las que vislumbramos serán las de mañana. Esto sólo se puede hacer tomando decisiones basadas en datos, el mayor activo de una empresa. Captarlos de forma que sean analizables permite avanzar en el desarrollo de algoritmos predictivos, embrión de la inteligencia artificial.
La captación de datos plantea el reto de crear sistemas ciber-físicos, lo cual demanda a su vez el desarrollo de estándares en materias tales como: interfaces físicas, protocolos de comunicaciones, plataformas de gestión y ciberseguridad. Un conjunto de tecnologías que la Pyme debe incorporar en la medida y amplitud que precise, de forma gradual y sostenible.
Para la industria de procesos la mejora de la eficiencia operacional constituye un área clave de resultados. El IoT, internet de las cosas, facilita la obtención de datos de los sensores que miden las variables críticas del proceso, de la ECU de los motores, de los dispositivos de visión artificial y de los sistemas de control PLC’s; poniendo a disposición de la empresa una ingente cantidad de datos, cuyo análisis potencia la mejora y el desarrollo de nuevo conocimiento.. Discernir qué datos necesitamos y cómo los vamos a tratar forma parte del arte y la ciencia de la gestión empresarial.
La Industria Conectada 4.0 no es una moda, sino el signo distintivo de las organizaciones ágiles y flexibles. La decisión de avanzar hacia la materialización de una Fábrica Inteligente le corresponde al empresario.